Cada pieza se piensa para el proceso de fabricación disponible, no solo para el render.
Acompañamos el proyecto hasta el prototipo funcional y la validación con el proveedor.
Elegimos materiales por comportamiento, coste y ciclo de vida, no por moda pasajera.
Trabajas por hitos cerrados y decides si avanzas al siguiente. Sin sorpresas ni bloqueos.
Con ambas. Tenemos proyectos con marcas industriales establecidas y con startups que lanzan su primer producto. La metodología cambia (más iteración y más pedagogía en startup), pero el rigor técnico es el mismo. Lo que sí pedimos siempre es que haya intención real de fabricar, no solo un concepto para inversores.
Cuanto antes, mejor. Lo ideal es entrar cuando aún hay margen para decidir materiales y arquitectura del producto. Entrar al final, cuando el molde ya está encargado, limita muchísimo lo que se puede optimizar. También hacemos rediseños y evoluciones de productos ya en mercado.
Sí, gestionamos prototipado por impresión 3D, mecanizado o pequeñas series según lo que necesite validar cada fase del proyecto. Trabajamos con talleres de confianza en Cataluña y coordinamos todo el proceso: no tendrás que buscar proveedor por tu cuenta.
Por fases cerradas: briefing, conceptualización, diseño de detalle, prototipado y documentación técnica para fabricación. Al terminar cada fase decides si avanzas. Al empezar sabrás siempre el coste total estimado y qué entregable recibes en cada paso, sin conceptos vagos.
Sí, mediante contrato. Al finalizar el proyecto y saldar la factura, se cede al cliente la titularidad para explotar comercialmente el diseño. El estudio conserva el derecho moral de autoría y la posibilidad de mostrar el trabajo en portfolio, salvo acuerdo de confidencialidad específico.